Llegan esos días en los que hemos decidido aparcar la bicicleta, o cogerla con menos frecuencia, debido a las bajas temperaturas o las lluvias. Además, se acercan fechas ‘peligrosas’ para la báscula como son las navidades ¿Cómo podemos controlar la alimentación durante estos meses para no caer en un excesivo sobrepeso y cuidar nuestra salud ciclista?
Todos los ciclistas tienden a ganar unos kilos de más durante los meses invernales, algo que a priori no debe preocuparnos, siempre y cuando se produzca dentro de unos márgenes razonables. Los profesionales, por ejemplo, suelen ganar 2-4 kilogramos en este periodo… y aún así siguen estando ‘finos’ como se dice en el argot ciclista. Además, tienen el organismo muy bien ‘enseñado’, y a las pocas semanas de iniciar sus entrenamientos, normalmente, recuperan su peso ideal para la competición.

Para el resto de los mortales, esos 2-4 kilogramos pueden convertirse fácilmente en 5-6 kg. si nos dejamos llevar por las tentaciones gastronómicas propias del otoño-invierno (comidas más contundentes, guisos de cuchara, cenas familiares… y alguna ‘copita’ que otra). Un lastre que nos va acompañar durante las primeras jornadas de entrenamiento y que no se elimina tan rápido como nos gustaría, y que además puede propiciar la aparición de lesiones ciclistas.
Por ello vamos a dejaros algunos consejos para cuidar la alimentación ciclista en invierno:
- Refuerza tu sistema inmunológico: la dieta mediterránea nos ofrece una gran cantidad de alimentos ricos en vitaminas y minerales que refuerzan defensas y ayudan a combatir gripes e infecciones respiratorias, afectando a las salidas en bici. Consume cítricos, verduras y yogures para fortalecer tu sistema inmune.
- Cambia arroz y pasta… por legumbres: éstas te siguen aportando hidratos de carbono y proteínas de carácter vegetal que nos ayudan a controlar la báscula.
- Pescados blancos: ricos en proteínas y con menor contenido de ácidos grasos que los azules. Es tiempo de bacalao, lubina, besugo… eso sí, siempre a la plancha o al horno, pero sin salsas ni rebozados.
- Hidratación: cuando salgas en bici, no descuides la hidratación. Es habitual que con el frío, lluvia, etc… disminuyan las ganas de beber, pero tu organismo lo necesita igualmente. En este sentido, puedes rellenar el bidón con un té caliente, con azúcar y zumo de limón, más agradable al paladar que las bebidas isotónicas o el agua.
