Retomar tu rutina deportiva después de estar una gran temporada sin actividad física resulta algo muy saludable y placentero. Sin embargo, las prisas por querer ponerse en forma pueden ser un arma de doble filo entre lo saludable del deporte y las prisas por mejorar tras la lesión.
Hay que tener especial cuidado los primeros días, porque el error más común es intentar hacer los mismos entrenamientos que se hacían antes de la lesión y no es positivo ya que el estado físico tras la lesión desciende y la lesión puede resentirse.
La mayoría de deportistas han sufrido una lesión por falta de fuerza o tono muscular, falta de flexibilidad, una caída, etc. En el mundo del ciclismo, la lesión puede ocurrir por abusar de una mala posición en la bicicleta debido a un mal ajuste de calas, una inadecuada altura o colocación del sillín o utilizar uno inapropiado. Estos son algunos ejemplos que podrían causarte una lesión en el tiempo.
A continuación, exponemos algunos consejos a tener en cuenta para no volver a recaer tras una lesión y empezar con garantías:
- Aprende a escuchar a tu cuerpo después de la lesión y acepta tus propias limitaciones mientras te recuperas.
- Realiza los ejercicios siguiendo las pautas que te indique un profesional de la salud para realizar los ejercicios correctamente sin lesionarte.
- Hacer ejercicios de fortalecimiento (con pesas ligeras) y de forma correcta suele ser una de las mejores maneras de empezar.
- Ejercita el resto de partes del cuerpo que no estén lesionadas para mejorar aun más tu condición física general.
- Cuando las molestias de la lesión desaparezcan, es el momento de empezar andar en bici muy progresivamente.
- Antes de comenzar las salidas sería muy importante hacer un estudio de biomecánica para ver que la posición es la correcta y que dicha lesión no deriva de un mal ajuste de la bicicleta.
- Las salidas en bicicleta deben ser progresivas y sin abusar de desarrollos.
- Es muy importante la supervisión de un profesional de la preparación física que te asesore o te prepare unos entrenamientos acordes a tu condición física.
Hay que tener en cuenta que el tiempo que dura una lesión es muy relativo, algunas durarán meses, otras días, otras años…Curiosamente tanto tu cuerpo como tu cerebro han estado trabajando para recuperarse de la lesión y nuestros músculos, tendones y articulaciones requieren de un tiempo para adaptarse.
Por ello, hay que tener paciencia y, sobre todo, ponerse en manos de profesionales del deporte. El cuerpo humano es inteligente así que, si algo no va bien tenemos que hacerle caso y parar hasta resolver las molestias, así evitaremos que vayan a más.
En definitiva, presta atención a las señales de tu cuerpo, él es tu mejor guía en este tipo de lesiones.
