Siempre es el momento idóneo para practicar con nuestros hijos un deporte sano y divertido como es la bicicleta.
Esta actividad, en algunos casos idealizada por quiénes la practican, difiere totalmente de nuestra realidad habitual cuando metemos a los niños en la ecuación.
Las primeras salidas vienen marcadas por el cansancio y las quejas. Gran parte de los niños se paran más de lo pensado, reciben alguna caída inesperada y/o argumentan que este tipo de ejercicio no les gusta. Si en algún momento te has visto envuelto en una situación como esta, la paciencia y el diálogo han de ser nuestras mayores virtudes para no desesperar y animarlos a continuar.
A la mayoría de nosotros nuestra infancia nos evoca recuerdos bonitos y divertidos en forma de bicicleta. Por ello, muchos deseamos transmitir a nuestros hijos esos valores y separarlos, por unas horas, de dispositivos electrónicos (smartphone, videoconsola, etc) a los que destinan gran parte de su tiempo de ocio.
Si te planteas disfrutar con tus hijos de este deporte al aire libre, algunas de las claves a gestionar son: fomentar su autonomía y confianza, otorgarles técnica y animarles para conseguir el dominio total de su bicicleta. Una vez adquiridos estos hábitos, los niños comienzan a disfrutar; la bicicleta comienza a ser apreciada como una herramienta de juego y disfrute al que acompañan, como valor añadido, la sensación de libertad y velocidad.
A continuación enumeramos una serie de consejos para practicar bicicleta con niños
- Iniciación con rutas por caminos anchos o vías verdes donde no transiten vehículos.
- La bicicleta ha de ser acorde a su talla para que puedan pedalear con comodidad y seguridad. Disponer de una bicicleta más pequeña o grande limita la usabilidad y aumenta el riesgo en la conducción.
- El uso del casco es fundamental y obligatorio. Para las primeras salidas es aconsejable utilizar protecciones para codos y rodillas.
- Enseñar a utilizar el freno de forma segura.
- Durante la ruta explicar los cambios de marchas según el terreno.
- Seleccionar trayectos con naturaleza y animales para fomentar el dinamismo y disfrutar de los descansos.
- Una vez el niño controla las salidas rurales, se pueden ir introduciendo rutas más urbanas.
- La marchas por ciudad son las más peligrosas,por ello una de las mejores formas para fomentar su atención al tráfico es recorrer con ellos partes menos transitadas y explicar las normas básicas de circulación.
- En base a la edad del niño, se le puede acompañar al colegio en bicicleta para que aprenda el trayecto y de manera autónoma coja confianza yendo algún día solo.
