Ni todas las bicicletas de ruta son iguales, ni todos los ciclistas tienen las mismas necesidades. Y gracias a la gran diversidad de modelos y geometrías existentes en el mercado actual, tenemos la posibilidad de adquirir una montura que parezca fabricada a nuestra medida. Pero conviene tener en cuenta algunas consideraciones previas.
A grandes rasgos, y teniendo en cuenta la geometría del cuadro, podemos distinguir en el mercado bicicletas ‘aero’, ‘escaladoras’ y ‘gran fondo’, si bien es cierto que estas categorías tienden a mezclarse ya en algunos fabricantes, que buscan elaborar una bicicleta ‘todo uso’. Pero mientras que esa tendencia se generalice, debemos tener claras las diferencias existentes entre unas y otras monturas, para elegir la que mejor se adapte a nuestra morfología y estilo, con el fin de evitar lesiones ciclistas posteriores.

En las bicicletas ‘aero’ la premisa es la lucha contra el viento… y el cronómetro, por lo que el diseño de los tubos y la geometría del cuadro están optimizados para ganarle la batalla a la resistencia aerodinámica. Algo sobre lo que también influyen otros componentes periféricos como las ruedas (de perfil medio o alto), los conjuntos de potencia-manillar integrados en una sola pieza, o las tijas de sillín perfiladas. Suelen ser, además, bicicletas muy rígidas, con el objetivo de que no se pierda ni un gramo de la potencia que transmitimos al pedalear.
Este tipo de bicicletas suelen colocar al ciclista en una posición bastante agresiva, con un puesto de conducción bajo, vainas más cortas y menor distancia entre ejes. Por lo que si eres de los que suele rodar por carreteras principalmente llanas y te gusta ir rápido, exprimiendo al máximo tus fuerzas, esta es tu bici. Por el contrario, no tendrás una montura especialmente absorbente y si realizar tiradas largas, como en las grandes marchas cicloturistas, puede que la posición te acabe pasando factura si no estás acostumbrado.
Las bicicletas de corte ‘escalador’ son el paradigma de lo que tradicionalmente se ha buscado en una bicicleta de carretera: ligereza y rigidez. Cualidades que salen a relucir cada vez que te pones de pie sobre los pedales en una rampa del 10%. En este sentido, la geometría no dista mucho de las ‘aero’, pues la diferencia es que aquí se trata de ir lo más rápido posible… cuesta arriba. En este sentido, las ruedas elegidas también cobran especial importancia, siendo estas de perfil bajo, con el objetivo de ganarle unos gramos a la báscula y hacer la bicicleta un poco más absorbente ante las irregularidades del terreno.
Por tanto, si eres de los que disfruta subiendo ‘a fuego’ un puerto tras otro… o el terreno por el que sueles pedalear no es precisamente llano, aquí tienes la opción más recomendable. Y si la geometría te resulta demasiado extrema para cubrir largas distancias, algunas marcas comercializan muchos de sus modelos con espaciadores en la dirección que pueden ayudarte a modificar un poco la posición.
Finalmente, en las bicis ‘gran fondo’ ya sí que apreciamos un cambio de geometría considerable respecto a las anteriores: vainas más largas, mayor distancia entre ejes, ángulo de dirección más relajado, puesto de conducción elevado… todo ello con el objetivo de conseguir una bicicleta más estable y cómoda para el usuario. Por norma general, son más pesadas que las ‘escaladoras’, pero más ligeras que muchas ‘aero’. Su capacidad de absorción también es mayor. Son estas bicis las primeras en las que, además, se ha dado cabida a los polémicos frenos de disco.
Con estas características, podemos decir que las ‘gran fondo’ deberían ser las bicis predominantes entre los cicloturistas, pues nos permiten realizar largas tiradas en una posición más relajada, sin penalizar el exceso el rendimiento. Pero la realidad es distinta: basta con dejarse caer por alguna de las numerosas marchas cicloturistas que se celebran en nuestro país para comprobar cómo muchos ciclistas pedalean, por ejemplo, sobre bicicletas ‘aero’ y con ruedas de perfil alto, sobre recorridos con 4 puertos y más de 3.000 metros de desnivel, donde superar la velocidad media de 25km/h es una auténtica proeza. Sin duda, la estética de las ‘aero’ atrae mucho por su espectacularidad, pero a lo mejor no son la mejor opción como bicicleta única o para todos los días (a no ser que seas profesional o triatleta).
De ahí la importancia de elegir la bicicleta de carretera adecuada, en virtud de nuestras características como ciclistas y del uso que le vayamos a dar. Además de realizar un estudio biomecánico ciclista avanzado, con el fin de adaptarnos lo mejor posible a la nueva montura y evitar futuros problemas de salud y lesiones.
