Aunque el ciclismo es uno de los deportes menos agresivos para músculos y articulaciones, al igual que la natación, no estamos exentos de sufrir lesiones derivadas de un entrenamiento excesivo o una mala postura sobre la bicicleta.
Unas semanas atrás abordamos las lesiones más frecuentes en el ciclismo. Ahora os vamos a dar algunas recomendaciones para prevenir la aparición de este tipo de dolencias.
Y como dice el dicho popular, más vale prevenir que curar, os dejamos algunos consejos para evitar la aparición de dolencias relacionadas con la práctica del ciclismo:
- Una postura correcta sobre la bicicleta: para nosotros, el primer paso a seguir para evitar lesiones, sin duda. En esta época del año, además, en que muchos ciclistas complementan su entrenamiento con sesiones de indoor cycling en gimnasio, es importante poder trasladar las medidas y parámetros habituales de nuestra bicicleta a la del gimnasio.
- Adapta las rutas a tu nivel o estado de forma, en virtud de la época del año: no es lo mismo pedalear durante 150 km en el mes de febrero que en el mes de junio, cuando nuestro estado de forma está mucho más avanzado. Así que mucho cuidado con las palizas ‘innecesarias’. O lo que es lo mismo, huye del ‘sobreentrenamiento’
- Descansa el tiempo suficiente entre salida y salida. El descanso es tan importante como el entrenamiento en sí, con el fin de que el organismo pueda ir asimilando los esfuerzos de forma productiva.
- Cuida tu hidratación, más incluso en esta época del año, donde el organismo no ‘pide’ agua por falta de sed… pero la necesita igualmente. Además, del agua, si el esfuerzo va a ser prolongado, por encima de 2 horas, incluye siempre un segundo bidón con sales minerales o electrolitos.
- Cadencia adecuada: los expertos recomiendan unas 90/100 pedaladas en llano, mientras que para las subidas lo ideal sería moverse entre las 60 y las 80. Moviéndonos en esos rangos evitaremos sobrecargas musculares, calambres y mejoraremos nuestro sistema cardiovascular.
- Estiramientos: sobre todo una vez finalizada la ruta, reserva al menos 10 minutos para estirar y ayudar a los músculos implicados en el pedaleo volver a relajarse en la medida de lo posible.
- Equipación ciclista adecuada: utiliza calzado y ropa ciclista de calidad y, lo que es más importante, de tu talla. Un culotte que haga arrugas en la zona de la badana o unas zapatillas que aprieten demasiado pueden ser el origen de problemas muy molestos.
