El core dentro del mundo del deporte es el conjunto de músculos que forman la parte central de nuestro cuerpo,es decir, a toda la musculatura de la zona media del tronco, principalmente abdominales, tanto superficiales como profundos, y lumbares además de otros músculos que intervienen en la estabilización del tronco.
El core no solo estabiliza el tronco, sino que permite la transmisión directa de fuerzas entre las extremidades superiores y las inferiores. Así pues, posiblemente es una de las partes más importantes en el ciclismo y una de las menos trabajadas convirtiéndose en uno de los puntos más débiles de un ciclista tanto amateur como profesional.
En este artículo, vamos hablar de los abdominales y de cómo intervienen en el ciclismo los diferentes músculos, desde el más profundo al más externo.
- Recto del abdomen: el músculo “sixpack”, lo que se conoce de manera coloquial como “cuadraditos” es símbolo de una buena forma física y su finalidad es producir una flexión ventral, es decir, acercar el pubis hacia el esternón.
- Oblicuo interno: ayuda a estabilizar la pelvis ante rotaciones y, junto al transverso, forman la faja abdominal que comprime la cintura.
- Oblicuo externo: es superficial y su principal acción es producir la rotación del tronco.
- Transverso del abdomen: rodea toda la cintura y al contraerse produce una reducción del diámetro abdominal a modo de corsé.
Los músculos expuestos anteriormente no trabajan de forma individual, son un equipo y cada uno tiene su función. En cada movimiento de la bicicleta se ven involucrados. Por ejemplo, cuando se trata de bici de montaña se están trabajando constantemente de forma sinérgica y coordinándose entre ellos de forma repartida según el gesto del ciclista.
En definitiva, todos estos músculos aportan grandes beneficios al practicar ciclismo. Por ello, deberíamos trabajarlos con regularidad.
A continuación, exponemos los cuatro beneficios principales de tener trabajada esta parte del cuerpo:
- Repercute en una buena alineación postural que permite una transmisión de fuerzas más eficiente a través del cuerpo. Por este motivo, existe una relación directa con la mejora en el rendimiento deportivo retrasando la fatiga en el tren inferior.
- Interviene en la correcta estabilización de la cintura,así como en el adecuado posicionamiento de la pelvis para aprovechar las fuerzas provenientes de tronco y piernas. En este punto cabe destacar que las lumbares se cargarán menos y el rendimiento mejorará bastante más ya que las piernas trabajarán de forma eficiente.

- Colabora activamente en la respiración al actuar como un bloque conjunto y sólido estabilizando la columna vertebral al pedalear. Un trabajo bueno de estabilidad abdominal y más un trabajo de respiración es el complemento perfecto para rendir mejor.
- Retrasa la aparición de la fatiga muscular de esta zona, permitiendo mantener posiciones aerodinámicas durante periodos de tiempo más prolongados.
En definitiva, cada una de las partes del core trabajan de una manera muy diferente, pero al practicar ciclismo todas lo hacen con un mismo objetivo: mejorar el rendimiento del deportista.
