En la actualidad, la fibra de carbono es, para muchos de nuestros deportistas, el mejor material para el ciclismo, pero ¿sabéis qué diferencia hay entre los dos materiales más utilizados: la fibra y el aluminio?
FIBRA DE CARBONO. Ventajas e inconvenientes
La fibra de carbono es el último avance en el mundo de la bicicleta. Es un material sintético cinco veces más fuerte que el acero y algo más ligero que el aluminio. Este material aterrizó hace años en este deporte cambiando la manera de fabricar las bicicletas y sus componentes. Está principalmente compuesto de átomos de carbono que se unen entre sí para formar cristales consiguiendo ser un material muy resistente, pero con poco volumen.
Hay que tener en cuenta que existe carbono de alta calidad y de baja o muy baja calidad.
La principal ventaja que ofrece la fibra de carbono frente al resto de los materiales que se utilizan en la fabricación de cuadros para bicicletas es el equilibrio perfecto entre el peso, resistencia y aerodinámica.
Otras ventajas que podríamos citar son la baja densidad del material, la capacidad de aislamiento térmico, la elasticidad, la conservación de la estructura ante la temperatura y su resistencia a la corrosión. Estos aspectos técnicos son difícilmente superables por otros materiales. Es decir, su relación entre la resistencia del material y el peso es algo que por ahora es muy difícil de igualar con otros materiales.
Si hablamos de inconvenientes, destacar que el precio es más elevado debido al laborioso proceso de fabricación que tiene detrás y el valor elevado del carbono. También otro aspecto negativo es la complejidad para reparar zonas de carbono dañadas ante cualquier percance.

ALUMINIO. Ventajas e inconvenientes
Si hablamos del aluminio en la bicicleta hay que comentar que es un metal que, como tal, no existe en la naturaleza. La bauxita, mineral del que se extrae, necesita ser aleado con otros elementos para conseguir propiedades mecánicas como la dureza y la rigidez.
La evolución ha sido muy notable en estos últimos años respecto a la fabricación de bicicletas. Se han logrado aleaciones que derivan en un metal que es endeble en origen, pero llega medirse en rigidez y resistencia con el acero y a la vez tiene la ligereza de algunos carbonos.
En definitiva, si lo que buscáis es tener un buen rendimiento en la bicicleta y a un buen precio, el aluminio puede ser la opción. Un cuadro de aluminio puede que no sea igual a uno de carbono, pero la rigidez es bastante similar ya que los cuadros de aluminio tienen características muy parecidas en cuanto a la resistencia en grandes esfuerzos.
