Uno de los puntos más importantes de la biomecánica del ciclista es saber qué sillín utilizar y cómo colocarlo para seguir unos patrones naturales ergonómicos, sin perder eficiencia en el pedaleo.
El apoyo sobre el sillín recae sobre la pelvis, que está compuesta a su vez por el ilión, isquiones y el pubis. Sobre este último, en concreto, sobre la parte isquiática, es donde apoyamos nuestro peso al sentarnos sobre el sillín.
Lo primero que debemos tener en cuenta para elegir el sillín adecuado es la distancia que existe de un isquion a otro para que el apoyo sea lo más adecuado para el pedaleo y así no forzar una posible rotación de cadera por llevar un sillín inadecuado. La anchura correcta del sillín determina la comodidad y una mejor eficiencia del pedaleo al tener buen apoyo en los isquiones. Por lo que hay que buscar que la anchura del sillín se adapte a la distancia entre isquiones
Así pues, en función de cómo apoye la pelvis sobre el sillín, podemos determinar si es correcto o no. Este apoyo también dependerá a su vez del grado de flexión que posea nuestra cadera, algo que está relacionado con la tensión o acortamiento de los músculos isquiotibiales. Una escasa flexibilidad en estos músculos hará que la cadera se coloque vertical sobre el sillín, recayendo la flexión de la espalda sobre la zona lumbar. Lo importante es tener una buena flexibilidad para que la cadera bascule hacia delante y se mantenga la espalda recta.
Con el estudio biomecánico del ciclista Younext Bike, se analiza el área de apoyo mediante mantas de presión y sensores electrónicos de cada una de las zonas de apoyo de la cadera en el sillín. Una información que llega en tiempo real al monitor del fisioterapeuta experto, que puede utilizar todos los valores detectados durante el análisis para ayudar al ciclista a elegir el sillín más adecuado y correcta colocación sobre la bicicleta.
