Si bien es cierto que el ciclismo es uno de los deportes menos agresivos para músculos y articulaciones, al igual que la natación, sus practicantes no están exentos de sufrir lesiones derivadas de un entrenamiento excesivo o una mala postura sobre la bicicleta, aparte de las fracturas o abrasiones derivadas de las inevitables caídas.
En este caso, no entraremos a valorar las lesiones provocadas por accidentes, sino las originadas de forma ‘natural’, producto de la práctica habitual del movimiento del pedaleo en unas condiciones, como veremos, no del todo idóneas.
- Tendinitis aquilea: inflamación del tendón de Aquiles, situado en la parte superior del talón, provocada por un sobreesfuerzo del mismo. Esto puede deberse a un entrenamiento excesivo para nuestro desarrollo muscular o por una altura del sillín excesiva.
- Tendinitis rotuliana: la inflamación del ligamento de la rodilla también es muy habitual en ciclistas, y puede deberse a lo que comúnmente se conoce como ‘abuso de desarrollo’ (platos grandes, piñones pequeños, durante un tiempo prolongado, y sin estar preparados muscularmente para ello…), o bien por una ubicación demasiado baja del sillín.
- Dolores lumbares y cervicales: una excesiva flexión de la zona baja de la espalda, producto de una posición sobre la bicicleta demasiado agresiva, puede ser el origen de graves molestias. Para evitarlo, nada mejor que fortalecer los músculos lumbares con ejercicios de CORE. En cuanto al dolor de cuello, éste puede estar originado por una distancia excesiva entre sillín y manillar, lo que nos obliga a ‘estirarnos’ demasiado sobre la bici, así como por agarrar el manillar demasiado fuerte de forma prolongada.
- Molestias con el sillín: posiblemente, una de las molestias más difíciles de eliminar sobre la bicicleta, sobre todo después de una larga ruta de más de 5 horas pedaleando, con un nivel de exigencia alto. Eso no quiere decir que no lo podamos minimizar, sobre todo, a la hora de elegir el sillín. En este sentido, lo más importante es conocer es la distancia existente entre los isquiones o isquios, es decir, los apéndices óseos que sirven de apoyo a la hora de sentarnos. De esta forma, podemos encontrar el sillín con la anchura adecuada.

Como habéis podido comprobar, un buen número de las lesiones ciclistas más habituales están provocadas por una incorrecta posición sobre la bicicleta, algo que podemos prevenir o tratar gracias la monitorización que realiza el estudio biomecánico Younext Bike de todos los grupos musculares que intervienen en el gesto deportivo.
