Muchos ciclistas no extienden correctamente la rodilla al pedalear, ya sea por vicios posturales adquiridos, por un mal ajuste de las calas o una altura equivocada del sillín. En estos casos, es muy frecuente recurrir, en ocasiones de forma inconsciente, a ‘talonear’, es decir, bajar excesivamente el talón en la fase inferior del pedaleo.
Se cree, de forma errónea, que ese gesto deportivo genera más potencia sobre el pedal. Pero, como decimos, esto no es del todo cierto, ya que todo trabajo muscular ejecutado con la cadena posterior de las piernas contribuye a que los watios/fuerza no se generen correctamente.
Cuando el talón desciende en la fase inferior del pedaleo, sea cual sea la circunstancia, se activa toda la parte posterior de la pierna como soleo, gemelos e isquiotibiales. Músculos necesarios, sí, pero no para generar esos watios/fuerza que se buscan. Si existe una correcta biomecánica de ejes entre zapatillas, calas y altura de sillín, la palanca soleo-gemelos permite una fase final de watios-fuerza. Pero si la correlación de las calas con las zapatillas y la altura del sillín no es la correcta, se pueden generar unas consecuencias nefastas para la musculatura y una insuficiente eficiencia en el pedaleo.
Un sobreesfuerzo isquiotibial provoca la inhibición de la musculatura antagónica, ya que pedalearemos con la musculatura inadecuada, algo que se aprecia perfectamente con estudios biomecánicos avanzados como Younext Bike. Y aparte de no ser eficiente, se puede estar desarrollando una lesión encubierta que, con el tiempo, terminará dando problemas en inserciones de tendones.
Tres lesiones muy comunes que aparecen por culpa de este mal gesto de bajar el talón o una mala biomecánica son las tendinitis aquileas, tendinitis bicipital y la tendinitis de la pata de ganso.
- La tendinitis aquilea aparece, normalmente, por llevar las calas demasiado adelantadas, o por pedalear con demasiada carga posterior al bajar el talón. Lo más lógico es modificar las calas y altura del sillín. Otro punto sería analizar y trabajar la técnica del pedaleo.
- La tendinitis bicipital puede originarse por llevar el sillín muy alto o por el exceso de bajar el talón al pedalear, o por tener las calas en rotación interna. Este tipo de lesiones aparecen con el tiempo en la parte posterior de la rodilla. La corrección de la altura del sillín es clave, junto al ajuste de calas.
- La tendinitis de la pata de ganso se produce al mantener un pedaleo en rotación interna de las calas, haciendo que la tibia este en rotación externa. Una dismetría de cualquiera de las dos extremidades, si no es corregida, también causaría este tipo de lesión. En estos casos, y descartando la dismetría, el ajuste de calas es algo fundamental para evitar este tipo de lesiones.
