CONDROMALACIA. ¿Qué es?
La condromalacia significa reblandecimiento del cartílago y se trata de una alteración del cartílago que puede ir reflejada con o sin dolor. Se entiende por condromalacia rotuliana al dolor en la cara anterior de la rodilla, que aumenta cuando se está mucho tiempo de pie y se prolonga, al bajar escaleras, en pendientes prolongadas, entrenos fuertes de bicicleta, salidas en montaña a pie, etc. Cabe comentar que es más frecuente en chicas que en chicos.
Podemos clasificar este problema en 4 niveles distintos:
- Grado 1: hay cierto reblandecimiento del cartílago.
- Grado 2: encontramos fisuras leves.
- Grado 3: fisuras que afectan a la mitad del espesor del cartílago.
- Grado 4: existe una erosión que llega hasta el hueso.
CAUSAS. ¿Por qué se produce la condromalacia rotuliana?
El origen de la condromalacia rotuliana se debe a que el desplazamiento de la rótula está alterado y roza con la parte distal del fémur. Entre las causas, se encuentran:
- Un mal alineamiento rotuliano.
- Debilidad en la musculatura.
- Exceso de actividades que fuerzan la rótula como correr, levantar pesas, saltar o llevar mal alineadas las calas de la zapatilla de ciclismo.
SÍNTOMAS. ¿Qué señales nos indican que sufrimos esta patología?
Hay varias señales que nos indican que padecemos condromalacia rotuliana.
- La inflamación intermitente, en forma de pequeñas molestias, con calor en la zona y pinchazos. Esto se debe principalmente a fragmentos libres, desprendidos del cartílago, que dentro de la articulación la irritan la sinovial.
- El dolor se puede experimentar durante las salidas largas en bici, tras estar mucho tiempo en una sola postura ya que esto suele ser negativo para la rodilla, sobre todo, en bicicleta de carretera.
Por último, si aparte de las molestias, escuchas algún chasquido, es que el cartílago de la parte posterior de la rotula está sufriendo demasiado.
CONSEJOS. ¿Qué puedo hacer para evitar una lesión?
Para finalizar el artículo, nos parece interesante exponer las siguientes recomendaciones:
- En primer lugar, te aconsejamos que acudas a un especialista en biomecánica para poner la bicicleta en condiciones óptima y evitar o mejorar esta lesión. Un ajuste de calas y zapatillas será determinante.
- La altura del sillín siempre debería estar un poco más alta de lo normal ya que se evitará que la flexión de la pierna sea menor y la rodilla reciba menos presión.

- Ajustar el sillín también es importante ya que hay que tener en cuenta que un sillín muy adelantado hace que aumente la flexión de la rodilla y, por lo tanto, haya más carga.
- Otra forma de reducir las molestias es elevar un poco la cadencia. Es decir, en vez de ir con mucho desarrollo, cuando llegan repechos o puertos empezar poco a poco, de menos a más, con menos fuerza.
- Utilizar pedales que tengan poco movimiento entre cala y pedal o poco movimiento sobre el pedal. Es muy importante que el pie-rodilla se mueva lo justo ya que puede verse aumentada la presión.
En definitiva, hay que prestar atención a los consejos anteriormente citados y, sobre todo, realizar un estudio biomecánico de la bicicleta para poder prevenir esta o cualquier dolencia. Además, también será recomendable en estos casos un buen estudio de la pisada y unas plantillas personalizadas ya que influyen de manera positiva en todo nuestro cuerpo.
