El factor Q es la distancia que hay entre las piernas al pedalear y también es la distancia que hay entre las caras exteriores de las bielas, principalmente, a la altura en la que se encuentran los pedales. Este sería conocido como factor Q máximo y se tendría como factor Q mínimo a la distancia que separa la parte exterior de la biela del eje horizontal al pie. Si sumamos estos dos factores obtendríamos el factor Q total que nos indicaría la distancia de centro a centro de los pedales.
¿Cómo afectan exactamente estos factores?
Estos factores afectan al rendimiento y a la comodidad, nuestro objetivo como biomecánicos es optimizar el rendimiento del ciclista puesto que influye en aspectos fundamentales como la eficiencia, la ergonomía y sobre todo, en evitar lesiones. Se debe recordar que, si un ciclista es más eficiente, podrá producir más potencia con un menor gasto de energía. Además, para lograr esto, es importante que se encuentre cómodo sobre la bicicleta, evitando cualquier tipo de impedimento o dolor.
¿Como determinar la medida de nuestro factor Q?
La clave para averiguar cuál es la medida del factor Q es medir la separación de las crestas ilíacas de la una a la otra y, una vez medidas, hay que comprobar si se corresponden con la alineación de las rodillas y centro de los pies. Obtenida esta información, hay que contrastarla con la medida que nos sale de la separación de las bielas. Con esto obtendremos la capacidad correcta para que todos nuestros músculos de la pierna trabajen correctamente tanto en extensión como en flexión.
Así pues, nuestro factor Q total permite al desarrollo muscular su buen funcionamiento y, de esta manera, se evitan también posibles alteraciones o dolencias derivadas de una mala biomecánica.
¿Qué debemos tener en cuenta?
Algo que tenemos que tener en cuenta en un factor Q, por ejemplo, es la inestabilidad plantar puesto que en algunos casos es el principal problema. Si se corrige este tipo de problemas se conseguirá que el pedaleo se lleve a cabo de manera más estable y eficiente.
Una vez corregida esta complicación, determinar los parámetros de la altura del sillín y retroceso es bastante más fácil para ajustar la bicicleta y tener una buena postura de tren inferior. Con ello, conseguiremos que nuestro rendimiento mejore y tendremos una posición óptima evitando así cualquier tipo de problema en las articulaciones y tendones.
