Sería injusto referirnos a la repercusión del ciclismo sin dejar antes constancia de los efectos beneficiosos que salir en bicicleta origina sobre el cuerpo humano.
Tenemos que tener en cuenta que el ciclista tiene infinidad de resultados beneficiosos pero también alguno negativo, en cuanto a los beneficios son la mejora del riego sanguíneo, la reducción de los niveles de colesterol, incrementa la fuerza del corazón y la capacidad pulmonar, fortalecimiento muscular y una elasticidad general muy buena. Por citar algunos de los aspectos negativos, las lesiones derivadas por llevar un mal ajuste biomecánico, la fatiga crónica por exceso, la debilidad del sistema óseo.
Tras describir un poco las pequeñas lesiones que nos pueden afectar en el ciclismo, os daremos unos consejos para que podáis solucionar esas lesiones de la manera más sencilla.
Cuando nos iniciamos en la bicicleta, o ya llevamos tiempo, nos vamos dando cuenta de pequeñas molestias o sobrecargas a las que nunca damos importancia. Estas si no son tratadas de vez en cuando, pueden generar alguna molestia y por lo tanto tenernos unos días parados sin poder hacer deporte, lo que se denominan lesiones por sobrecarga o sobreutilización.
Vamos a centrarnos un poco en los métodos de recuperación. Son sencillos y de gran utilidad cuando hay cansancio y sobrecargas leves.
Dentro de la recuperación nos encontramos dos formas de hacerlo:
- Recuperación Activa
- Recuperación Pasiva
RECUPERACIÓN ACTIVA
Se trata de que el propio ciclista realice ejercicio físico de intensidad suave o media, que no supere el 50% del volumen máximo de oxigeno, con el fin de facilitar el arrastre de productos residuales provocados por los entrenamientos o la competición. En esta acción de la recuperación activa también podríamos aconsejar los estiramientos ya que estos de forma activa facilitan la capacidad de elasticidad y relajación del musculo.
RECUPERACIÓN PASIVA
Podríamos citar distintas formas de recuperar nuestro cuerpo de forma sencilla, como pueden ser la electroestimulación, sauna, baños de agua caliente, chorros, masaje o auto masaje, cremas u otras más.
Baños calientes
Tan sencillo como llenar la bañera de agua. Este método de recuperación lo utilizamos para el sistema músculo-esquelético. Es uno de mejores remedios para relajarse físicamente y mentalmente, tonifica la musculatura aliviándola de los dolores musculares. La temperatura aproximada sería entre los 38 y 40 grados y no permanecer más de 20`.
Baños de agua fría
Después de una sesión de entrenamiento y una buena ducha. Aconsejo que los últimos cinco minutos de la ducha acabéis con agua bien fría en las piernas. Con esto estaríamos favoreciendo el retorno venoso, reduciendo también las pequeñas inflamaciones y la congestión superficial, haciendo que haya mayor afluencia de sangre en los órganos internos.
Sauna
Una sauna seca o húmeda es de los remedios que más se utilizan y se aconsejan para recuperar. Para mí es una forma necesaria para volver el equilibrio al organismo. Además de los efectos circulatorios, la sauna contribuye a superar pequeñas contracturas, favorece el mantenimiento de la movilidad articular y elasticidad muscular, facilita la reabsorción de pequeños hematomas, mejora la función cardiovascular, favorece la eliminación de residuos y reduce en parte los espasmos musculares y sus dolencias derivadas por el entrenamiento, lo que hace que el descanso y el sueño sea mejor.

Estiramientos
Una buena sesión de estiramientos o unos ejercicios en concreto nos ayudaran a sentirnos mejor. De los estiramientos hablaremos otro día detalladamente, pero lo que si podemos decir que practicados de manera suave y tranquila en momentos de descanso son muy beneficiosos.
Auto masaje o masaje
La técnica de recuperación por excelencia es muy sencilla y los beneficios sor realmente sorprendentes. Ayuda a conocer tu cuerpo, en especial las piernas, sentir con tus manos las sobrecargas y poder mejorarlas. El beneficio es innegable pero también existe la limitación en el auto masaje, ya que hay muchas zonas del cuerpo que no puedes llegar fácilmente, pero en caso del ciclista en las piernas sí.
Para hacer un auto masaje tenemos que buscar un sitio cómodo, donde sentarnos y estar lo más relajado posible. El pase de manos al principio debe ser suave, sintiendo los músculos para luego poder incidir sobre ellos un poco más profundo. La técnica es sencilla, son maniobras suaves y lentas con un poco de aceite, amasamientos profundos y pequeñas fricciones con energía.
Con estos auto masajes conseguiremos recuperar un poco la musculatura para los próximos entrenamientos, reduciendo el cansancio de ellas, prevenimos de nuevas sobrecargas manteniendo la musculatura más carnosa y elástica mejorando así su oxigenación y aporte de sustancias positivas ante los esfuerzos.
Con estos consejos beneficiosos esperamos desde YounextBike que vuestra práctica deportiva sea más saludable.
